Mucho se habla de que México se encuentra en el umbral del primer mundo, sin embargo, existen un sinnúmero de lugares en nuestra república caracterizados por la carencia de oportunidades, de acceso a bienes y servicios, de empleos dignos, de una vida sin violencia y de respeto a los derechos humanos, entre otras.

La pobreza es un vivo ejemplo de lo que se observa en México. Si a esto se le suma los altos índices de discriminación, las diferencias de género, la corrupción y las continuas violaciones a los derechos humanos, el panorama del desarrollo social en México es complejo y nublado el camino para mejorarlo.

Una vía para acrecentar el desarrollo social son las acciones que puedan realizar o impulsar la sociedad civil organizada. Adeco se suma a ese esfuerzo, esperando contribuir de manera importante al desarrollo de las comunidades, urbanas y rurales, que existen en nuestro país.